SALIR DE LA CAVERNA
La metáfora de Platón de la caverna, a pesar de haberse formulado hace veinticuatro siglos, sigue estando vigente: si siempre se ha vivido en una caverna oscura, la caverna no es una caverna, si no el universo entero. Quien se halla dentro de la caverna no puede siquiera concebir las maravillas que se encuentran en una realidad más amplia.Desde antaño se utiliza a estos seres del reino vegetal como «tecnología de lo sagrado», instrumentos espirituales capaces de permitirnos acceder a planos superiores de la existencia. Estas plantas son conocidas como: las plantas de los dioses, plantas sagradas, plantas de poder, plantas mágicas, plantas luminosas, plantas visionarias, plantas maestras, plantas de luz, plantas alucinógenas, plantas enteógenas, plantas psiquedélicas, plantas psicotrópicas, etc.
La finalidad del consumo de plantas maestras o de sus respectivos alcaloides es conseguir determinadas alteraciones de la conciencia. Generalmente se basa en alcanzar un aprendizaje más profundo de uno mismo y de la naturaleza, lo que también lleva a un gran equilibrio armónico del individuo y una profunda unión con lo divino, la fuente de la creación.